Con 153 postulaciones finalizó convocatoria a programa de repoblamiento de algas

Ley presentada por el senador Baldo Prokurica en 2014, y que fue aprobada en 2016,  busca convertir a actores encargados de la extracción de algas en granjeros de mar, esto a fin de evitar el colapso de las especies marinas a consecuencia de la sobreexplotación.

Como el inicio de un proceso que tendrá efectos positivos en el fondo marino, calificó el Senador por Atacama Baldo Prokurica (RN), el cierre de postulaciones al Programa de Bonificación al Repoblamiento y Cultivo de Algas 2017.

La iniciativa, que es ejecutada por el Fondo de Administración Pesquero (FAP) logró reunir a nivel país 153 propuestas pertenecientes a organizaciones de Atacama, Coquimbo, Biobío y Los Lagos, las que ahora serán sometidas a evaluación, para su posterior asignación de fondos.

El actual programa tuvo su origen en un proyecto de ley impulsado por el Parlamentario, que fue ingresado a la Cámara en 2014, que buscaba crear un símil al Decreto Ley 701 (creado en los años 80 a fin de combatir la desertificación), mediante el cual se entregarían subsidios que permitan a los pescadores artesanales, sindicatos y micro y pequeñas empresas reforestar el fondo marino y así evitar el colapso de las especies.

“De esta forma generamos un círculo virtuoso al transformar a quienes hoy en día extraen estos recursos en verdaderos granjeros, ya que esta ley establece un incentivo para que ellos puedan reforestar el fondo del mar”, puntualizó.

Para el Senador por Atacama las costas de nuestro país, especialmente las de su región, están siendo fuertemente afectadas por la depredación de las algas, que resultan indispensables para todos los mariscos, crustáceos y peces de roca que ponen sus huevos y se crían en el sector. A ello se suma, que ante la sobreexplotación, las vedas o prohibiciones han resultado ineficaces.

Actualmente –agrega el Parlamentario- Chile exporta un 80% de algas que pertenecen a las praderas naturales, a diferencia de otros países, en especial los de Asia, que exportan cerca de un 20%, mientras que el resto corresponde a cultivos donde existe intervención humana

“Esta es una manera de recuperar nuestras praderas marinas, que antiguamente eran verdaderos bosques, y que hoy no son más que desiertos a consecuencia de la extracción sin límites que primó durante mucho tiempo”, finalizó el Senador por Atacama.